Y el ángel nos unió.
ferran | 24/03/2010 | 10:03
Yo llevaba 4 meses separado, ella 3. Yo vivía en Vilafranca, ella en Granollers. Esa noche del 9 de marzo de 2002, algo me impulsó a coger el teléfono móvil, era sábado, la luna hacia un buen rato que acariciaba los sueños de los solitarios. Como venia sucediendo en las últimas noches, entraba en una de las salas de “Chat” del móvil, charlaba con otros seres, y cuando el cansancio acudía a mi puerta me dejaba acariciar por el sueño. Pero esa noche sucedió algo especial y mágico, otro ser solitario acudió puntualmente a su cita con su teléfono móvil, nuestros “nicks” se encontraron, ella “Rocio”, yo “Ferran”, suelo firmar con mi nombre. Allí surgió algo muy especial. A las pocas horas nos conocíamos por voz, a los pocos días tuvimos nuestro primer encuentro. “Rocio”, cuyo nombre verdadero resultó ser el de “Anna”, entró en mi vida con una fuerza poderosa, llenó de energía reparadora todo mi ser. Un ser angelical nos unió.
Hemos cumplido 8 años de convivencia, y puedo asegurar desde estas líneas, que es un ser único, especial. Juntos hemos recorrido el camino, nuestro apoyo ha facilitado la activación de la energía reconectiva y el despertar espiritual.
No tengo ninguna duda, un ángel estuvo presente, dos almas gemelas que ya estaban unidas en otros planos, su tarea, volver a unir nuestras energías lumínicas. Aquel día el “ángel” se ganó un trocito de cielo.

Fué un ángel de Amena creo (ahora Orange) y es que nadia se escapa de las compañias de telefonía.
Ai!