Sonidos del espacio grabados por la NASA - Música de los Planetas
ferran | 14/05/2009 | 05:30
La sonda espacial Voyager 1 se lanzó el 5 de septiembre de 1977 desde Cabo Cañaveral (EEUU) con un cohete Titan a una órbita que la hizo alcanzar su objetivo ( el planeta Júpiter) antes que su “sonda hermana” Voyager 2, lanzada 16 días antes. Esta misión fue diseñada para sacar ventaja de una rara disposición geométrica de los planetas exteriores del sistema solar a finales de los años 1970.
Esa posición de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, que ocurre una vez cada 175 años, daba a una sonda espacial -que siguiera una particular trayectoria- la posibilidad de pasar cerca de cada uno de los planetas, observarlo y aprovechando su impulso gravitacional, seguir el viaje hasta el siguiente planeta. Así, el uso de los propulsores propios de la nave se limitaba a realizar pequeñas correcciones en la trayectoria.
Al viajar tan distantes del Sol, para su funcionamiento la Voyager 1 recibe su energía de un generador termoeléctrico de radioisótopos (RTG), que convierte el calor de la desintegración radiactiva del plutonio en electricidad, en lugar de los paneles solares tradicionalmente utilizados en otras muchas sondas para viajes interplanetarios.
Se estima que la energía generada por esta pila nuclear bastaría para alimentar los principales sistemas hasta el año 2025.
Música de las esferas
Las interacciones entre el Viento Solar y los planetas, lunas y anillos de nuestro sistema solar crean “paisajes sonoros” de frecuencias en el “océano” de energía de plasma que llena el vacío del espacio. Cada planeta, luna o sistema de anillos que lo circundan, tiene un modelo “musical” distintivo. El Dr. Jeffrey Thompson de la NASA ha trabajado con estos sonidos, lo que nos permite que oigamos lo que puede llamarse “Canciones de Amor” celestiales.
Lea el resto »

Comentarios recientes