Guerrero de la Luz (234) – Paulo Coelho
ferran | 01/10/2010 | 20:00
Siempre saben qué es lo mejor para nosotros
Evita el reumatismo
El ciempiés quiso preguntarle al sabio del bosque -un mono-, cuál era la mejor solución para el dolor que sentía en las piernas.
-Eso es reumatismo- le explicó el mono -. Lo que ocurre es que tienes demasiadas piernas. Sería mejor que fueras como yo. Con sólo dos piernas, el reumatismo raramente aparece.
-¿Y cómo hago para tener sólo dos piernas?
-No me fastidies con detalles –respondió el mono -. Un sabio se limita a dar el mejor de los consejos. Arréglatelas tú solo.
¿Puedo ayudar?
Nada más abrirse las puertas de la iglesia, el cura vio que una mujer entraba, se sentaba en un banco de la primera fila, y ponía la cabeza entre las manos. Dos horas más tarde, al pasar de nuevo por allí, la encontró en la misma posición.

Paulo Coelho escribió El Alquimista en dos semanas, en 1987. Es una historia que aparece en Las mil y una noches; en el masnavi de Rumi, y que fue luego adaptada por Jorge Luis Borges –esta última fue la versión que el brasileño Coelho leyó primero–. Trata sobre un hombre al que se revela en sueños que debe abandonar su hogar para ir en busca de un tesoro y que, al llegar a su destino, descubre que el tesoro en realidad se encuentra enterrado en su tierra natal. En la narración de Coelho, el protagonista es un niño pastor andaluz (Coelho afirma que él mismo es aquel niño) que, mientras duerme junto con su rebaño en una iglesia abandonada, sueña que encuentra una fortuna enterrada en las Pirámides de Egipto. El niño vende su rebaño y compra un boleto para Tánger, y en el desierto conoce a un alquimista, quien le enseña que «donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón». Cuando el niño llega a las Pirámides y empieza a cavar, una banda de ladrones lo ataca, aun cuando éste les explica que está buscando el oro que se le reveló en un sueño. Los ladrones abandonan al niño dándolo por muerto y su líder, como insulto final, le cuenta que él también tiene un sueño recurrente sobre un tesoro enterrado –el suyo se encuentra en una iglesia abandonada en España–, pero que no es tan estúpido como para creer en esas cosas. Rebosante de alegría, el niño regresa a la iglesia de su tierra natal, donde desentierra un cofre lleno de monedas de oro. El alquimista ha sido traducido a sesenta y cuatro idiomas y ha vendido más de veinte millones de copias. Una versión cinematográfica, que debe entrar en producción el 2008, tendrá como protagonista a Laurence Fishburne en el papel del alquimista. Fishburne escribió el guión y dirigirá la película.
Puede que te toquen vivir momentos difíciles, pero después va a venir algo mejor. No hagas que tu vida sea un infierno, trata de disfrutar cada momento, como si fuese el último. Nunca creas que es tarde para volver a empezar. Nunca es tarde para realizar un sueño, y los sueños no son imposibles… acuérdate que en nuestro idioma hay una palabra para volver a empezar, y es perdón.







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